jueves, 11 de octubre de 2012

Representantes del renacimiento



Filippo Brunelleschi

Cúpula de la Catedral de Florencia
 

                                          Catedral Santa María de las Flores (Florencia - Italia)

La cúpula de la Catedral de Florencia es su obra más famosa. Esta enorme cúpula no sólo destaca sobre el conjunto de la iglesia sino que es una referencia visual en toda la ciudad.
Esta cupula de Arquitectura Gótica fué realizada por Arnolfo di Cambio, pero inconclusa ya que el crucero estaba sin abovedar.
Por la altura del edificio, la cúpula que cubriera dicho crucero no podía ser totalmente semiesférica por posibles problemas en el sistema de empujes y contrarrestos de fuerzas, la solución que llevó a cabo Brunelleschi fue una superposición de dos bóvedas esquifadas
octogonales, una dentro de otra, que estaban hechas de ladrillo, divididas en tramos a modo de gajos. Esta innovación permitía un reparto de esfuerzos, además de conseguir la sensación de ligereza.
La distancia entre ambas cúpulas se mantiene siempre constante. Por su casquete alargado recuerda al gótico. Está construida sobre un tambor poligonal de madera, que más adelante se recubrió con mármoles, en el cual se abrieron ventanas circulares, que proporcionan iluminación cenital al interior del crucero. Es la primera vez que la estructura bien definida de una cúpula ofrece el mismo aspecto en el interior que en el exterior.

Palacio Pitti




El el autor establece el modelo renacentista de palacio que fue ampliamente seguido por sus discípulos, como ocurre en el caso del Palacio Medici Riccardi (Michelozzo di Bartolomeo).

El aspecto externo es casi de una fortaleza. Tiene planta en forma de cuadrilátero en que las dependencias se construyen en torno a un patio. Muestra una tendencia a la horizontalidad mediante una superposición de tres plantas o cuerpos. El muro está articulado mediante balaustradas. Se emplean sillares almohadillados para los muros, que va siendo más plano a medida que se gana altura. Los vanos con arco de medio punto están constituidos por dovelas almohadilladas(elemento arquitectónico en forma de arco), las ventanas llevan frontón.

Basílica de San Lorenzo de Florencia


                                                 Interior de la Basílica de San Lorenzo

Inspirada en las basílicas paleocristianas que Brunelleschi estudió, se trata de un templo con planta de cruz latina de tres naves, planteada bajo un esquema 2-1, es decir con la nave central más alta y ancha. En el interior, la nave central tiene cubierta adintelada decorada con casetones y las laterales bóveda de arista. La separación de las naves se establece mediante columnas de orden compuesto y sobre ellas entablamento en el que descarga cada arco de medio punto.
Brunelleschi busca en esta iglesia fundamentalmente dos aspectos:
Horizontalidad: empleando elementos arquitectónicos que refuerzan la sensación de horizontalidad, como los entablamentos, la cubierta plana de la nave central, etc.
Armonía: buscó la armonía empleando criterios geométricos. Por ejemplo, establece formas cúbicas ya que la altura de las columnas es idéntica a la distancia entre columnas contiguas y entre éstas y los muros de las naves laterales. La Basílica del Espiritu Santo es de estilo similar.


Andrea Palladio


La Villa Capra (la Rotonda)





Sus casas de campo trazadas como templos: de planta de cruz griega inscrita en un cuadrado y cúpula; con cuatro fachadas idénticas, como pórticos de templos.
La Iglesia de San Jorge de Venecia


Utiliza las formas de la Antigüedad, pero de modo distinto: crea el "orden gigante", columnas en dos escalas distintas; mezcla el estatismo griego con el dinamismo romano.


El Teatro Olímpico de Vicenza


Interpretación del teatro romano antiguo, pero con un escenario arquitectónico muy efectista.

León Battista Alberti


Santa María Novella (Florencia)

                         


Trabajó como arquitecto sobre todo para Giovanni di Paolo Rucellai,
comerciante y humanista, amigo íntimo suyo y de su familia. Por encargo de Rucellai en 1456 proyecta la finalización de la fachada de la iglesia de Santa María Novella, que había quedado inacabada en 1365 en el primer nivel de arcadas.
Alberti se encontró con el problema de tener que integrar elementos de épocas anteriores: debajo estaban las tumbas flanqueadas por arcos apuntados y las portadas laterales, también apuntadas, en cambio en la parte superior ya estaba establecida la altura del rosetón en el que, en la parte inferior insertó en el centro una portada clásica, y colocó una serie de arcos, con una franja de mármol para separar y enmascarar las contradicciones entre los dos niveles.

De hecho, la fachada se inscribe perfectamente en un cuadrado cuyo lado coincide con la línea de base de la iglesia. Dividiendo en cuatro dicho cuadrado, se obtienen cuatro cuadrados menores equivalentes a las partes fundamentales de la fachada: dos de ellos comprenden la zona inferior; mientras uno comprende la parte superior.

 Iglesia de San Francisco de Rimini

En 1450, Segismundo Malatesta lo llama y le solicita que vaya a Rimini. El objetivo es transformar la iglesia de San Francisco en un templo cristiano a mayor gloria suya y de su familia. A la muerte del señor el templo permaneció inacabado en la parte superior de la portada, en la parte izquierda y en la tribuna. Se sabe del proyecto de Alberti por una medalla acuñada por Matteo de Pasti.


En los lados estaba prevista teóricamente una columnata, inspirada en los acueductos romanos. En el debían haberse alojado las tumbas de los hombres ilustres de Rímini. Para el ásbide quería desarrollar una gran rotonda cubierta de una bóveda hemisférica, solución tomada del Panteón. Una particularidad de esta obra era que el revestimiento no tiene en cuenta las anteriores oberturas góticas, de hecho, los arcos laterales no tienen la misma medida que las ventanas ojivales.

Iglesia de San Sebastian (Mantua)


En 1459 es requerido en MAntua a instancias de Ludovico Gonzaga. Su primera intervenciónen dicha ciudad es la iglesia de San Sebastián, que empieza en 1460. Esta iglesia era privada para los Gonzaga; tiene planta de cruz griega, dividida en dos pisos, uno de ellos enterrado, con tres brazos absidiados alrededor de un cuerpo cúbico. El brazo anterior tiene delante un pórtico con cinco aberturas.




En la fachada el alquitrabe con tímpano dividido sobrevolado por un arco siríaco, inspirado en el arco orange.



Donato Bramante

Templete de San Pietro in Montorio



Templete de San Pietro in Montorio

La edificación es de planta circular, e imita a los martyria orientales, pues de hecho es un martyrium. Dispone de una columnata que envuelve a la Cella, cubierta por una cúpula semiesférica. Esta columnata conforma un peristilo. También hay una clara referencia a la cultura griega en la forma circular, como un Tholos griego.
El templete se erige sobre una escalinata seguida de un corto podio sobre el que se eleva la columnata de Órden Dórico rematado por un entablamiento dórico (metopas y trigliphos) coronado por una balustrada. Tiene en total 48 metopas donde había representada una figura de busto repetida cuatro veces. El muro de la cella, con dos cuerpos, tiene un muro exterior decorado con nichos de remate semicircular, de concha de venera, que alternan con vanos adintelados (puertas y ventanas), separados por pilastras, cada una de las cuales se corresponde con una de las columnas del peristilo.


Basílica de San Pedro



Planta de la Basílica de San Pedro


Basilica Sancti Petri, en italiano (Basilica Papale di San Pietro in Vaticano), conocida comunmente como Basílica de Sna Pedro, es un templo católico situado en la ciudad del Vaticano.
La Basílica cuenta con un mayor espacio interior de una iglesia cristiana en el mundo, presenta 193 mts de longitud, 44.5 mts de altura y abarca una superficie de 2.3 Ha. La altura que confiere su cúpula hace que sea una característica dominante en el horizonte de Roma.


Escaleras infinitas del Vaticano





Esta increible escalera que es un genial efecto óptico (que pareciera que no termina), es otra de sus obras que han pasado a la posteridad. Bramante además dué quien introdujo el renaciemiento en Milán y realizó obras tan hipnóticas como esta escalera que emula las espirales del ADN.


Leonardo Da Vinci

La última cena


Con su mejor obra la última cena, las más serena y alejada del mundo temporal, durante esos años caracterizados por los conflictos bélicos, las intrigas, las preocupaciones y las calamidades.


La Monalisa


Es el retrato que más literatura a generado a lo largo de toda la historia del Arte, ha dado orígen a cuentos, novelas, poemas y hasta óperas. Fué una obra famosa desde el momento de su creación.


Inventos de Ingeniería y Tecnología


Entre sus ideas de volar como las aves, Davinci trabajó en diseños que desafían la gravedad y toda fuerza física existente, aunq muchos de estos no pudieron ser desarrollados como tal en ese entonces, es lo que hoy utilizamos como medios de transporte.


Miguel Ángel

La creación de Adán 



Del lado izquierdo de la obra aparece Adán estirando su brazo para tocar el dedo de otro personaje, que se encuentra flotando en el cielo junto con unos ángeles. La figura de la izquierda se encuentra dentro de un plano de encierro en forma de triangulo rectángulo y los demás del lado derecho en la parte superior de la obra se encuentran dentro de un rombo.  Los colores son más vivos a diferencia del manierismo. 
Paleta de cálidos y fríos que avanzan y retroceden, generan profundidad. Rosas, naranjas, rojos y amarillos, llevados al tinte con blanco. Pares de complementarios opuestos: rojo- verde y azul- naranja, llevados cada par, al quebramiento del color. Los personajes son más musculosos, atléticos y de estaturas normales, estos son más angelicales.

 



Moises



Se  estructura en un eje vertical desde la cabeza hasta el pliegue formado entre las piernas del profeta, cuya figura queda enmarcada por dos líneas rectas verticales en los extremos. El artista sugiere el movimiento en potencia; los músculos están en tensión, pero no hay movimiento en acto. Consigue que este coloso no resulte pesado, sino grandioso. Capta el instante en que Moisés vuelve la cabeza y va a levantarse, lleno de furia ante la infidelidad de su pueblo. Esta ira, que le embarga se expresa en su rostro, que se contrae en un gesto ceñudo. y feroz, anticipo de la cólera que estallará en breve. Moisés está lleno de vida interior.  Podemos ver en esta escultura las características del estilo renacentista: búsqueda de la belleza ideal, acentuado naturalismo, interés por la figura humana y su anatomía, se crean: composiciones equilibradas, armoniosas, movimiento en potencia, perfección técnica.

David



El David es una gigantesca escultura de 4,34 metros, hecha de una sola pieza. El héroe del Antiguo Testamento aparece representado como un joven atleta desnudo, musculoso, en tensión con la mirada fija en la distancia, buscando a su enemigo, Goliat La intensa y penetrante mirada, Muestra el conjunto del cuerpo ligero de un adolescente, aún sin sazonar que estudia desde lo lejos a su rival. Este joven héroe bíblico demuestra que la fuerza interna espiritual vale más que cualquier otra arma. La crítica reconoce un excesivo desarrollo de manos pies y cabeza, así como un alargamiento excesivo de los brazos. Pero si tenemos en cuenta la perfección con que Miguel Ángel hace todas sus obras, cabe la posibilidad de que este defecto haya sido confeccionado con la intención de mostrar un cuerpo adolescente que todavía no ha culminado su completo desarrollo.




Rafael Sanzio


La escuela de Atena



Una escena en la que se narra una sesión entre los filósofos clásicos. Ordena las figuras de izquierda a derecha. La perspectiva queda rota por los muros laterales sobresalientes. Es la representación del pensamiento mediante la disputa filosófica. Presenta el interior de una gran basílica. Destaca la amplitud de la composición, la distribución rítmica del espacio y la disposición de la arquitectura con las bóvedas que confieren grandeza a la obra. El movimiento de los grupos y las actitudes de los personajes están concebidos con un efecto teatral. En la fuerza de sus personajes muestra la influencia de Miguel Ángel. El autorretrato de Rafael está ubicado a la derecha del cuadro, el joven de cabello marrón que observa al espectador, tocado con un sombrero redondo de color azul.





Los desposorios de la Virgen




Es un cuadro hecho a imitación de una tabla con el mismo tema y año de El Perugino, maestro de Rafael, incluye figuras en el primer plano y un edificio centralizado en el fondo, La estructura del grupo de figuras y del gran edificio poligonal distingue claramente la obra de Rafael respecto a la de su maestro. El espacio está más abierto en la composición de Rafael, indicando un dominio de la perspectiva que es superior. Este grupo principal se resalta en detrimento de las figuras acompañantes. El sacerdote es de hecho el centro focal de la escena, que está entre la Virgen y las mujeres, y San José, y todos los hombres. Estas figuras se inscriben en un semicírculo, forma circular que se reitera en el templo del fondo y en la forma superior de la tabla. Las principales figuras permanecen en pie en el primer plano: José está colocando solemnemente un anillo en el dedo de la Virgen y sosteniendo el bastón florecido, símbolo de que él es el elegido, en su mano izquierda. Hay toda una serie de figuras detrás del grupo principal que llevan la mirada hacia el templo del fondo. Algunas están en la plaza que precede al templo: una pareja de viandantes a la izquierda, un grupito más numeroso a la derecha; en estos grupos prevalece el color rojo. También aparecen figuras en el exterior del templo: a la izquierda, una figura a contraluz, y a la derecha otros dos individuos. De esta manera se consigue equilibrar y marcar la profundidad del cuadro.


El incendio del Borgo


                                    

Es un fresco. Aunque se asume que Rafael hizo los dibujos para la compleja composición, el fresco fue en su mayor parte obra de su asistente Giulio Romano.  Tres son los planos de la composición. En primer término, una serie de ciudadanos huye del fuego, mientras otros cogen agua para sofocar las llamas. Este primer plano es agitado y dramático. Hay mujeres que gritan, con los brazos en alto, una de ellas arrodillada en gesto de desesperación, hombres que escapan del fuego arrojándose por las ventanas, como el joven desnudo de la izquierda que mira con preocupación; junto a él, una mujer pone a salvo a su bebé, lanzándoselo a una figura masculina que alza los brazos. Justo delante, a la izquierda, se ve a un hombre joven con otro anciano a cuestas. En el plano medio hay toda una serie de ciudadanos que se dirigen hacia la basílica de San Pedro, para pedir ayuda al Papa. Y, el fondo, aparece este, en la fachada de la antigua basílica, aún no demolida. El dibujo es rico en movimientos. 


Tiziano


Isabel de Portugal




La retratada es Isabel de Portugal. El retrato sigue un esquema clásico, en el que la modelo se sitúa sentada, abriéndose junto a ella un ventanal en el que se adivina un paisaje. El paisaje dota de profundidad a la composición, además de servir como contraste cromático con la figura de la emperatriz, pues predominan en él tonos verdosos y azulados, mientras que la escena interior está dominada por tonos cálidos. La figura de Isabel muestra cierta rigidez, relacionada quizá con el concepto de majestad. La figura viste un riquísimo vestido rojo y dorado, con adornos de brocado y pedrería. Se adorna, además, con llamativas joyas, como un collar de perlas con un broche al pecho con piedras preciosas del que cuelga otra perla en forma de lágrima, una sortija en la mano derecha, o un joyel rematando su tocado, un rígido peinado muy de moda en la época compuesto por trenzas. La emperatriz sostiene un libro abierto en su mano izquierda, quizá un misal o libro de oraciones, y mira a un punto lejano con expresión ensimismada.


Venus de Urbino

                                   


Representa a una joven desnuda semitendida sobre un lujoso lecho en el interior de un palacete veneciano. En el fondo se observa una gran ventana por donde entran leves reflejos de la laguna y se observa el cielo tras un árbol; al lado de la ventana se encuentran dos criadas casi misteriosamente de espaldas acomodando ropas en un baúl; el baúl parece evocar el mito de la caja de Pandora. A los pies de la joven desnuda duerme un perrito; la presencia del perro es signo de que la representada no es una diosa, sino una mujer real, aunque no se sabe exactamente quién es. Esta pintura se encuentra inspirada por la Venus dormida del Giorgione, es evidente que se aleja del idealismo característico del Renacimiento italiano. La mayor diferencia con las Venus típicas es que la joven aparece obviamente consciente y orgullosa de su belleza y su desnudez; no existe ningún elemento que provoque la sensación de un distanciamiento divino: ella mira de un modo dulce, cómplice y decidido al que la observa, mientras su mano izquierda se apoya sobre el pubis, que se ubica en el centro de la composición. Las flores en la mano derecha resaltan el aura de erotismo ya reforzada por la luz casi dorada que ilumina al cuerpo. El color claro y cálido del cuerpo produce una impresión de sensual indolencia, realzada en el contraste con el oscuro del fondo y el colchón; en efecto, el color oscuro del lienzo de la pared provoca una cesura en la mirada que entonces se centra en el cuerpo de la mujer. La fuga de la perspectiva se dirige hacia la derecha y está acentuada por las criadas figuradas totalmente vestidas y con tonos fríos que aportan una cuota de realismo, la presencia de la columna y el árbol en el punto de fuga, y los sucesivos planos iluminados y sombreados que se resaltan en las baldosas.


 El bacanal de los andrios




Se representa aquí un tema mitológico, fiesta del dios del vino. El tema y la composición de esta tabla remiten a El festín de los dioses, de Giovanni Bellini, si bien Tiziano intensifica la escena con vivos movimientos y la línea ascendente diagonal que, desde la esquina inferior izquierda, va subiendo hasta alcanzar la figura del anciano que duerme en la parte superior de la derecha.  Todo el cuadro desprende la alegría sensual del vino, incluyendo algún desnudo, como el del borde inferior derecho, figura que recuerda a una Venus y que es ejemplo de la cuidadosa obra por parte del autor. Los personajes se agitan por toda la parte inferior de la tela, unas se inclinan hablando, otras beben vino, otras bailan, con brazos y piernas formando líneas curvas. Se pasa el vino los unos a los otros. La mujer recostada que ocupa el primer plano del centro de la tela se dice que es Violante, de quien el pintor estaba enamorado por entonces; en su escote se halla la firma del pintor. Junto a ella hay una partitura, en la que se lee: “Quien bebe y no vuelve a beber, no sabe lo que es beber”



Tintoretto


San marcos liberando al esclavo




Representa un episodio tomado de la Leyenda dorada de Jacobo de la Vorágine: el servidor de un caballero provenzal va a ser castigado por haber venerado las reliquias del santo.Se le sometería a tortura con una máquina que le rompería los huesos y, además, iba a quedar ciego. La figura sentada en la parte del lado derecho, vestida de rojo intenso, es el caballero de provenza, señor de quien va a ser castigado. Sin embargo, es salvado por la milagrosa intervención del santo. El santo está pintado en un sorprendente escorzo, en lo alto, en paralelo al escorzo de la figura del esclavo que yace en el suelo. Las figuras se enmarcan en un escenario arquitectónico. Pueden observarse aquí las diversas influencias de Tintoretto: por un lado, las anatomías y los escorzos, los intensos y vivos colores propios de la escuela veneciana.


Ultima cena


                                    

Utilizando una muy original perspectiva oblicua. Las figuras humanas parecen abrumadas por la aparición de seres fantásticos. La escena tiene lugar en una taberna sombría y popular, donde las aureolas de los santos aportan una luz extraña que subraya detalles impropios. Es una obra oscura, en la que destaca precisamente el tratamiento que hace de la luz. Los rostros de los santos se distinguen gracias a la luz de sus propias aureolas. Hay dos puntos de luz intensa: uno en alto, a la izquierda, y otra la intensa aureola de Jesucristo.


El Lavatorio 


                          


El artista representa el episodio antedicho con Cristo y san Pedro en un extremo de la composición. La mayor parte del lienzo está ocupado por la estancia donde se desarrolla la Última Cena, con la mesa y los discípulos en torno a ella. En el centro destaca un perro, y detrás los apóstoles descalzándose o en diversas posturas y escorzos. El extremo de la izquierda está dominado por otro apóstol que se está desatando el calzado. La composición parece descentrada, con el episodio principal desplazado a un lado del cuadro. Esto se explica por la colocación original del cuadro, en la pared derecha de una estancia alargada; los creyentes verían más cerca precisamente la parte donde estaba Jesús. Además, la mesa está orientada hacia esa zona, de modo que vista la obra desde la derecha, el dibujo de la mesa acentúa el efecto de perspectiva. A ello también contribuye el pavimento de losas con formas geométricas. En el fondo de este lado izquierdo se ven arquitecturas clásicas de una ciudad, con una barca entre canales, en azules y blancos bañados por una luz fría, lo que da un aire un tanto irreal. 




Donatello


David de Donatello





Se encuentra la escultura firmemente apoyada sobre su pierna derecha, y el pie izquierdo sobre la cabeza de Goliat vencido, con una pose marcadamente descuidada, donde se muestra una influencia clara del estilo de Praxitales, que se conoce también como contrapposto. Ese cuerpo es tan natural, vívido y delicado que a los artistas les parece que debe haber sido moldeado sobre el cuerpo de una persona viva.


Anunciación Cavalcanti


                                          

La obra muestra una desviación del dinámico estilo usual de Donatello, que aquí creó una escena de gran dulzura y belleza.
Los dos protagonistas la Virgen y el Ángel, están realizados en alto relieve y representados en el momento de la aparición angelical. La Virgen escucha con sorpresa moderada y con una reacción controlada. Su figura está modelada según el ideal anatómico de los antiguos, pero supera el arte antiguo en la expresión de una emoción más profunda. El ángel, arrodillado ante ella, la mira con timidez y con dulzura, estableciendo un estrecho diálogo visual que hace la escena extremadamente ligera y viva. No se muestra ninguna alusión al jardín cerrado símbolo de la virginidad de María, y tampoco el ángel lleva el tradicional lirio, así como no se aprecia la disposición de una cama, cosas bastantes frecuentes en las representaciones de la Anunciación durante el Trecento y el Quattrocento. El símbolo iconográfico de la paloma perteneciente al Espíritu Santo, tampoco está presente.


San Marcos de Donatello


                                                     

La escultura de San Marcos de Donatello forma parte del ciclo de catorce estatuas de los protectores de las Artes de Florencia, colocadas en nichos en el exterior de la Iglesia de Orsanmichele. Fue encargado por el Arte de la Lana y se remonta a 1411-1413. Es de mármol y mide 248 cm de alto. Se encuentra en el interior del museo de Orsanmichele, mientras que en el exterior se sustituyó por una copia. San Marcos está retratado con una cabeza barbuda, de antiguo filósofo, y con un vestido anudado a la cintura. El rostro está esculpido con una expresión de seriedad digna y de integridad espiritual, que recuerda la de San Juan Evangelista de unos pocos años atrás. La pierna izquierda de San Marcos tiene una suave inclinación pero de una manera ponderada, esto no va en detrimento de la postura erguida y solemne. El pequeño giro del cuerpo está realizado para sobresalir ligeramente la estatua de la hornacina, evitando la rigidez de una posición estrictamente frontal: la mirada del santo parece perderse hacia el lejano horizonte indefinido. En la mano izquierda, la figura tiene un libro abierto, el atributo típico de los evangelistas



Verrocchio


Florentino




En esta escultura se puede ver que es de bronce tiene el torso desnudo se ve claramente la imagen del rey David con la espada en la mano con una cabeza en sus pies que puede simbolizar las guerras ganadas y su poder tiene pliegues en si vestimenta de, manera que le dan más realismo a la figura. Esta representación del David se asemeja a la anterior. No es un desnudo completo sólo su torso lo este), tiene una espada en la mano derecha y en los pies según parece una cabeza, la cual habrá depuesto con su espada (Goliat). No da la impresión de ser un "musculoso" y el pelo es medio y enrulado. Parece estar posando al igual que el anterior

Cristo y Santo Tomas


                                     

Es una de las obras más importantes de Verrochio. El trabajo de los pliegues de los mantos es perfecto, dando movilidad al conjunto y utilizándolo como vehículo de expresión: el manto de Tomás aparece más agitado en consonancia con su estado anímico, mientras que el de Cristo ordena y equilibra mejor los pliegues. Este conjunto debió influir en gran manera a Leonardo da Vinci, que parece que se inspiró en el rostro de Cristo para realizar el suyo de “La última Cena”, y aunque colaboraba con el artista no es probable que él realizara la escultura en lugar del maestro tal y como afirman algunos estudiosos. La escena muestra la figura de Cristo que reposa sobre un pequeño podium mostrando la llaga del costado a Tomás, tras instarle a introducir sus dedos en ella. Su brazo derecho aparece levantado como en un gesto de bendición al apóstol que previamente se había mostrado incrédulo, también puede identificarse con el gesto realizado en el bautismo, para derramar el agua sobre la cabeza del bautizado.


Colleoni

                                             

Colleoni se encuentra de pie sobre los estribos, torciendo el cuerpo para enfrentarse al enemigo. Al tiempo que su caballo continúa la marcha y mantiene una pata delantera en el aire sin sujeción, lo que indica que la técnica de Verrochio para evitar el desequilibrio de la escultura. Colleoni lleva una armadura renacentista frente al estilo clásico de la armadura del Gattamelata. Su rostro expresivo muestra la fuerza y el carácter propios de un hombre de armas acostumbrado a la batalla, en un gesto de terribilitá que bien pudo influir sobre Miguel Ángel.


Giovanni Bellini


El festín de los dioses


Hay equilibrio entre el paisaje y las figuras. En primer término se ve a los dioses del Olimpo dándose un festín. La escena representa juntos dos episodios de la obra de Ovidio Fastos. Príapo, a la izquierda, está intentando seducir a la ninfa durmiente Lotis, pero se lo impide el rebuzno del asno de Sileno. Alrededor se encuentran los dioses borrachos: Júpiter tiene un águila cerca de él, Poseidón está acariciando a Cibeles y Ceres, mientras Hermes está lánguidamente estirado sobre un tonel. El chico con hojas de parra en la cabeza es una representación inusualmente joven del dios Baco. Se cree que Bellini inicialmente pintó a las figuras como mortales, siguiendo una traducción errónea de Ovidio y tuvo que repintarlas con los atributos de los dioses olímpicos. El paisaje del fondo está dominado por árboles frondosos, la luz es delicada y tierna.


San Francisco en éxtasis 

                                     

La tela representa a San Francisco de Asís mientras se encuentra en éxtasis recibiendo los estigmas. A la izquierda se encuentra un burro inmóvil que puede interpretarse como símbolo de humildad y paciencia o también la estupidez y la obstinación. A la derecha, sobre un banco, se encuentra una calavera, símbolo de la muerte. Estas obras se caracterizan por enmarcar una amplia gama de sentimientos humanos en la variedad del campo y el cielo italianos. Cuida el detalle sin caer en lo anecdótico.



Sacra Conversación

                                                     

Se realizó para la iglesia parroquial de San Giobbe, donde estaba enmarcada en mármol. Se trata de una composición triangular, con gran luminosidad y colorido. Tiene como tema la "sagrada conversación", con una reunión de santos en torno a la Virgen en majestad, con el Niño en los brazos y rodeada de santos. A la derecha se distingue un San Sebastián. A los pies de María, delante del trono, hay unos ángeles músicos. El marco arquitectónico en el que se desarrolla es una bóveda de cañón con artesonado. Al fondo, hay un ábside circular. La luz que baña el cuadro arranca reflejos dorados de los mosaicos, dejando otras zonas en penumbra.

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